Obra pública, las pruebas de la corrupción de Alberto y Ponce

“Hacen para robar”, podría ser la nueva frase del ingenio popular para definir a Rodríguez Saá y Ponce. Prometieron pavimentar 250 cuadras en la zona sur, abandonaron la obra, el pavimento está roto y hasta achicaron una avenida para disminuir costos.

El archivo los condena y tal vez la justicia los investigue, debería suceder. En abril de 2016 el Gobernador y el Intendente de San Luis firmaron el decreto 1.179 para  la pavimentación de 250 cuadras de la zona sur de a ciudad, una inversión que superó los $ 108 millones que da como resultado más de $ 430 mil para pavimentar cada cuadra. Los barrios beneficiados serían los siguientes: Complejo Habitacional “Serranías Puntanas”, con 98 cuadras internas del barrio y 28 cuadras de accesos principales. En los barrios Padre Carlos Mugica y Néstor Kirchner se asfaltarán 44 cuadras internas y 13 cuadras de accesos principales. En el Barrio Mirador del Portezuelo serán 53 calles internas y 9 cuadras de acceso. Y para la avenida de conexión entre ese barrio y El Lince, un total de 5 cuadras.

La avenida de ingreso está rota. El pavimento tiene menos de un año.

La obra en el Barrio Serranías Puntanas está abandona, debió ser concluida el diciembre de 2016, según los 240 días corridos al que se comprometieron las empresas Serving SRL y Vial Minera S. A.

Las empresas, bajo la complicidad de Alberto y Ponce, abandonaron la obra. El acceso principal del barrio está roto, como lo demuestra la imagen. La avenida paralela fue reducida a una calzada común y se llevaron el dinero del boulevard que debían construir y bajaron costos al colocar asfalto y no pavimento, ya que el documento firmado por los gobernantes establece que las arterias de sentido de circulación Este – Oeste debían contener pavimento teniendo en cuenta que el agua de lluvia se escurre en estas calles a gran velocidad. Además la obra está inconclusa.

En la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, el pasado 1 de marzo, Enrique Ponce aseguró ante los legisladores y el pueblo de San Luis que la obra estaba concluida. Otra mentira del Intendente que deberá explicar sobre esta obra que es un paradigma  de la corrupción. Más de $ 100 millones que no fueron controlados y una tarea inconclusa con serias deficiencias en las calles que están asfaltadas.

Ponce dijo: “La obra está concluida”. La realidad es que la obra está abandonada.

 

Cada cuadra le costó a los vecinos de la ciudad más de $ 430 mil. El asfalto esta destruido.

 

Serias falencias y ondulaciones. La obra de Rodríguez Saá y Ponce.

 

 

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