Creció fuerte en la provincia la demanda para comprar dólares

La inflación y la incertidumbre en un año de elecciones presidenciales hicieron que los argentinos generaran un récord de compra de divisas extranjeras en julio y agosto por un total de 1.200 millones de dólares. Ese pico de venta por el billete con la cara de George Washington y compañía, también se refleja en San Luis, donde en las últimas semanas la demanda pegó un salto. En las casas de cambio locales dicen que la modalidad con más salida es el de “ahorro”.

“Es una alternativa para contrarrestar la inflación. El dólar ahorro es una variable que está supeditada a los ingresos. Es una tentación, le da la posibilidad que una persona pueda acceder al mercado de dólares. El que lo compra lo puede utilizar en el destino que quiera. Pero se puede llegar a confundir de que la gente lo utilice como una medida especulativa porque lo puede llevar al mercado irregular”, explicó el gerente de la compañía financiera “Montemar”, Héctor Montoya, con más de treinta años de experiencia en el rubro, quien aclaró que la posibilidad de acceder a la moneda norteamericana es proporcional al poder adquisitivo.

En las entidades bancarias de la capital provincial señalaron que reciben unas ocho solicitudes por día para la adquisición de dólares.

En el Banco Hipotecario coincidieron que en las últimas semanas experimentan un fuerte aumento en la demanda de los clientes para adquirir dólares. En esta entidad la compra promedio es de U$S400 por operación. Señalaron que si bien no hay un perfil exclusivo de cliente, existe una tendencia a que los compradores sean personas con ingresos estables de entre 40 y 50 años. En la sucursal de Junín y Rivadavia sólo pueden comprar billetes verdes los clientes que ya tienen cuenta y vienen con la autorización de la AFIP.
La cotización de ayer marcó que el dólar oficial para la compra fue de $9,29 y $9,32 para la venta. El ahorro se ubicó a $11,18.
“La fluctuación del dólar es una medida especulativa. En Argentina nadie te da certezas ”, señaló Montoya. Más allá de que la gente cree que el dólar brinda seguridad, el comerciante advirtió que también hay riesgos con su acumulación.
“En definitiva, esto es una cadena. Creo que se debe reactivar la capacidad de consumo, que se está achicando de a poco e intentar recuperar el poder adquisitivo para que se salga del endeudamiento interno”, opinó.

En San Luis existen dos maneras de acceder a la moneda norteamericana: el ahorro y el turista. El primero permite comprar con el tipo de cambio oficial hasta el 20 por ciento de los ingresos mensuales declarados, con un límite máximo de 2 mil dólares (se aplica un recargo del 20 por ciento). El dólar “turista” ha quedado relegado como opción entre los puntanos. En las casas de cambio afirman que tiene muchas restricciones y que su demanda no es alta.
Montoya rechazó las restricciones a la compra de moneda extranjera. “Lamentablemente son políticas del Gobierno. Me parece que no es una medida acertada, porque la venta debe ser igualitaria para todos y debe tener un destino cierto”, argumentó sobre la posibilidad de los sectores de trabajadores.

La opción del euro, otra variante, no figura en la lista de preferencia. “Todavía no existe esa cultura”, aclaró.

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