Rodríguez Saá toma el estilo Bolsonaro y los contagios no paran de crecer en San Luis

Oficialmente el Gobierno reconoce “tensión” en el sistema sanitario cuyas camas están al borde la saturación. Cuando los casos no bajan de los 800 positivos por día el Gobernador apeló a la estrategia del Presidente de Brasil y mantiene actividad plena al tiempo que le tira a la población la responsabilidad de la pandemia.

La ultima intervención pública de Rodríguez Saá dejó en claro que tomó la misma postura de Jair Bolsonaro, la ciudadanía debe autocontrolarse y esperar a que las vacunas lleguen mientras los casos se multiplican. El primer día del mes de abril San Luis contabilizaba 170 contagios, número que se disparó con el correr de las semanas y el mes ya tiene el récord de superar los 1000 contagios por jornada. justamente cuando se produjo esa marca histórica el Gobernador aseguró que el control de la pandemia “no depende de mí” y le tiró a los habitantes sanluiseños la responsabilidad de mantener el número de casos y aplanar la curva, sin ninguna estrategia sanitaria de control social que permita ese cometido.

En un mensaje que mezcló lectura de documentos religiosos, slogan de campaña y llamados a la unidad para “evitar la grieta” Rodríguez Saá se paró del lado de los que estiman que la enfermedad debe ser lo más contagiosa posible para lograr una especie de “inmunidad de rebaño” sin importar el número de vidas perdidas.

Durante gran parte de 2020 San Luis ejerció una férrea postura de encierro y control a puntos extremos como el cierre de fronteras, terraplenes en los ingresos y egresos de la provincia y de las ciudades con barrios sitiados. Es más, el autoritarismo de las medidas y su puesta en practica se cobraron varias vidas, las más recordadas son las muertes por “suicidios” en comisarias y la de un vecino que intentó atravesar con su auto una barricada en el límite de Merlo con Córdoba. La inmensa mayoría coincide que las medidas extremas de Rodríguez Saá estaban vinculadas con su temor por contraer la enfermedades y que a medida que él,  familiares y amigos recibieron las dosis de vacunas, en lo que se denominó como “Vacunación VIP”, el temor se disipó, las medidas de confinamiento se relajaron y ahora rige la ley de la selva en la que se salva el que puede.

El Gobernador de San Luis vuelve a la postura con la que más cómodo se siente, la misma que encaró durante décadas y que lo emparentan a personajes como Bolsonaro.

 

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