Estilo K: Rodríguez Saá quiere silenciar a la prensa y evitar que se hable de los lujos del poder

¿Qué se esconde detrás de la lujosa vida de los funcionarios de Alberto Rodríguez Saá?, al mejor estilo K  buscan evitar que se hable del tema. Cuando Cristina mostraba sus lujosas carteras se destapó una causa millonaria.

Natalia Zabala Chacur adoptó el estilo de Cristina, lujos y extravagancias en medio de la crisis que golpea a  la provincia. Las ostentaciones de la Jefa de Gabinete que la emparentan con “La Jefa”. Las observaciones de la prensa independiente detectaron que la funcionara, al igual que muchos de sus pares varones, tiene un celular de altísima gama y una vida que dista mucho del salario mensual que recibe.

Los diputados oficialistas aprobaron un repudio por una nota periodística que hacía referencia al precio del Iphone 11 adquirido recientemente por la mujer más influyente en terrazas. La clara intención del Gobierno es acallar voces y esconder lo que podría ser una maniobra de corrupción con bienes que no se podrían adquirir dentro de los haberes de los funcionarios.

Parecen vivir en otro mundo, ni siquiera en este donde la pandemia puso patas para arriba a la economía y millones de nuevos pobres es lo que exhiben todos los países del globo. Cristina, desde hace décadas y Natalia Zabala Chacur, más recientemente, no sienten el impacto de la economía. Dos estilos iguales en un país que acumula pobres, enfermeros y muertos por Coronavirus.

 

Un simple repaso editorial marca que Cristina no escatimó recursos para lucir sus más exclusivas prendas y accesorios de marcas internacionales. Años atrás Sergio Hovaghimian, dependiente de la lujosa joyería porteña Jean-Pierre, estimaba los gastos en accesorios de la expresidenta en unos 2,5 millones de euros. El mismo empleado –que aseguraba, además, que estas adquisiciones se habían hecho «en negro»- había revelado a la revista  Noticias que la exmandataria destinaba hasta un millón de dólares anuales (850.000 euros) a gargantillas de perlas «South Sea» (“de los Mares del Sur”) cuando aún estaba en funciones dentro de la Casa Rosada.

Otro hecho público de la ostentación K fue cuando Cristina asistió a declarar en los juicios en su contra con artículos que destacaban por su valor. La prensa local, que centraba su análisis en el procedimiento judicial, se detuvo también el show de joyas que se montó en plena sala. Algunas de los que los medios detectaron fueron un reloj Rolex de oro –de un modelo llamado Presidente- de un valor superior a los 17.000 euros y un bolso de la firma Lady Dior, cuyo precio ronda los 2.000 euros. Otro de los costosos accesorios que lució la expresidenta en una de sus apariciones públicas fue una cruz de oro de Tiffany & Co.

 

Emulando a la “Jefa”, Natalia Zabala Chacur lució un costoso celular valuado en $ 260.000 de la exclusiva marca de la manzana, un Iphone 11, fue durante la conferencia de prensa que el “Jefe” Alberto ofreció días atrás. La Jefa de Gabinete expuso, casi con orgullo, ante los Diputados provinciales que el 60% de niños y adolescentes asisten a comedores ya que en sus hogares el alimento no es suficiente. Se trata, además, de la funcionaria más cercana al Gobernador y que  administra una provincia en la que el 40% de sus habitantes son pobres y un gran número de ellos reciben la asistencia del Estado en planes sociales.

Los K y los Rodríguez Saá comparten el mismo estilo, también el de la ostentación en momentos críticos de la sociedad.

 

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