El desafío de Monseñor Barba, asumió en una provincia con pobreza, corrupción y desigualdad

El flamante Obispo de San Luis, Monseñor Gabriel Barba llegó a una provincia con la pobreza que alcanza al 35%, el 60% de los niños y adolescentes concurren a comedores y merenderos, la corrupción enquistada en el poder de Rodríguez Saá, una inseguridad indomable y la desigualdad que margina a miles de personas.

El nuevo líder de la Iglesia Católica en la provincia se pronunció durante la homilía y trazó lineamientos de su personalidad y de lo que pretende para su apostolado en el máximo cargo eclesiástico de la Diócesis local.

“Amo la rectitud, la justicia y la verdad. Tengo aversión por la mentira y la falta de transparencia. También aprendí a poner las cosas sobre la mesa y no temo en hablar, ni en decir lo que haya que decir”.

Las palabras de Monseñor Barba resonaron fuerte en el tempo de la Catedral provincial y rápidamente definieron una forma de presentarse. Deberá ahora lidiar con problemas internos, con una provincia que está sumida en la pobreza, con desigualdad, falta de oportunidades y un poder de 40 años desbordado de corrupción.

La presencia de Alberto Rodríguez Saá en la asunción no fue casualidad, el Gobernador necesita llevarse bien con este hombre que viene de presidir una Diócesis populosa y con una sociedad que tiene tantas dolencia como la Puntana. El mandatario provincial dejó de lado sus ofensas de décadas a la Iglesia Católica, fue quien dijo que la “Biblia es ciencia ficción” y el que atacó a los Obispos, sacerdotes y laicos que lo cuestionaron , el mismo que poya abiertamente el aborto y que usa los resortes administrativos del Gobierno para amedrentar  a las autoridades eclesiásticas.

Monseñor Barba tendrá en el Gobierno provincial a quien decidió ser la suma del Estado, controla los tres poderes y en la última semana sacó el látigo para ajusticiar a los jueces del máximo órgano al descabezar el Superior Tribunal de Justicia. Renunciaron todos a pedido de Rodríguez Saá y los nuevos jueces designados tienen trato familiar directo con el Gobernador.

El Obispo tendrá que caminar en la delgada línea que le propone el poder de la familia gobernante que controla la mayoría de los medios de comunicación, en los últimos seis meses, según datos oficiales, Rodríguez Saá destinó $ 319.000.000 para publicidad y honorarios de medios y periodistas.

San Luis muestra una enorme desigualdad social, la inmensa mayoría de los puntanos están por debajo de la línea de pobreza, el 35% son pobres y más del 60% de los chicos, chicas y adolescentes asisten a a comedores y merenderos para subsistir. En total 107.000 sanluiseños cobraron el IFE del Gobierno Nacional lo que marca a las claras la necesidad enorme y la falta de recursos y de trabajo genuino. Rodríguez Saá amedrenta sistemáticamente a los 60.000 beneficiarios de planes sociales en la provincia.

Monseñor Barba tiene el enorme desafío de conducir la Iglesia Católica en San Luis y deberá marcar a quien o quienes avasallen la “verdad y la justicia”, algo que es común en los últimos 40 años en la vida de todos los Puntanos.

 

DEJA TU COMENTARIO