Efecto Poggi: Alberto ahora quiere a Cristina

El Gobernador cambió el rumbo político, dijo que le “gustaría reunirse con Cristina”, todo bajo la supuesta “unidad del Peronismo”. Después de denunciar los “negociados” del Kirchnerismo ahora se muestra como un aliado.

El término Borocotización en la política nació  hace poco más de una década cuando el entonces legislador porteño y flamante diputado nacional electo por Propuesta Republicana (PRO) Eduardo Lorenzo Borocotó protagonizaba una pirueta política tan llamativa que a partir de entonces su apellido se convertiría en el verbo que define los saltos de un sector a otro. Anunciaba su pase a las filas kirchneristas, luego de una reunión mantenida con el presidente Néstor Kirchner en la Casa de Gobierno.

En la vida cotidiana existe otro término aún más directo para nombrar a los saltimbanquis de la política que es el “panqueque”, más allá del calificativo el fin el mismo. A juzgar las actuaciones políticas y la historia reciente el matrimonio Kirchner y los hermanos Rodríguez Saá tienen  muchas  diferencias personales.

Fue el propio Adolfo quien acusó a Néstor Kirchner de no aceptar el cargo de Jefe de Gabinete en la semana que fue presidente y lo denunció como “Conspirador” dentro del Peronismo para que finalmente anunciara su renuncia en Chapadmalal.

Ese hecho marcó a fuego la relación y Alberto fue quien desagravió  a su hermano a lo largo de los 12 años de gobierno Kirchnerista acusando a Néstor, primero, y a Cristina, más tarde, de los casos de corrupción más escandalosos y de los fraudes más resonantes en las elecciones.

Pero el mapa político cambió, Alberto prefiere tragar saliva y aliarse a la “señora”, así llamó durante la última década a Cristina para evitar nombrarla” Presidenta”. El imparable crecimiento de Poggi en las encuesta, la altísima imagen positiva y la intención de votos del exgobernador lo convierte en el rival a vencer, ya que, además, cosecha la aprobación de la dirigencia nacional y del macrismo que quiere apoyar su candidatura.

En una entrevista concedida a Radio Del Plata en el programa de Daniel Tognetti, Alberto aseguró que le “gustaría reunirse con Cristina. Es por la unidad del peronismo”, dijo. Pero esta frase viene a cerrar una serie de posturas públicas de acercamiento al denominado Kirchnerismo duro.

El mismo Alberto  fustigó, desde su diario y radio, a Claudio Poggi por recibir a Cristina en una visita institucional cuando estos últimos dos ejercían la representación del Ejecutivo provincial y nacional respectivamente.

Ahora todo parece ser diferente, el “efecto Poggi” hizo de la política nuevamente el arte de lo posible y los hermanos Rodríguez Saá abrazan al Kirchnerismo. Borocotización o panqueques, en este caso da lo mismo porque son lo mismo.

 

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