Insólito asalto y tiroteo en pleno Almagro

Tenía 35 años. Entró solo a una sucursal del Galicia, saqueó las cajas y al salir se tiroteó con un policía. Ya herido, condujo unos metros y chocó.

Fue un golpe sin ninguna planificación, riesgoso y para obtener un botín por el que ningún ladrón profesional y racional movería un dedo. Ocurrió ayer: un hombre de 35 años usó la camioneta de su mamá para ir a asaltar una sucursal bancaria en pleno barrio de Almagro, robó dos cajas de atención al público y escapó. Pero en la puerta se topó con un policía que lo estaba esperando, se tiroteó con él y terminó muerto a balazos.
El asalto generó pánico entre vecinos y comerciantes de la zona, cerca de las 10.30 de la mañana, en avenida Rivadavia y Boedo. En el episodio también terminó herido un motoquero que pasaba por el lugar y cayó al pavimento por esquivar al ladrón. Según informaron voceros del SAME, anoche esta fuera de peligro y sólo tenía algunos golpes.
La zona donde se produjo el robo está muy custodiada. El ladrón entró a robar al Banco Galicia que está al lado de una sucursal del Nación. Enfrente, a unos 20 metros, hay un Banco Santander Rio.
“El delincuente actuó con total osadía. Acá todos los días, por la actividad bancaria, hay un policía en la vereda del Galicia y otro enfrente”, explicó Marcelo Arizaga, vocero de la Policía Federal.
La primera en darse cuenta de lo que ocurría fue Belén, una joven de 32 años que justo estaba entrando a la sucursal del Galicia para retirar dinero del cajero automático. Quería hacer unas compras en el barrio. Cuando abría la puerta, apareció el solitario asaltante, la apuntó y la obligó a ingresar con él.
“En el banco estaban Belén, otros dos clientes y los empleados. Entre ellos, un vigilador de una empresa de seguridad privada, que no estaba armado”, le contó un familiar de Belén a Clarín.
El asaltante fue directo a la línea de cajas y empezó a exigir dinero a los gritos. Según los testigos, estaba muy nervioso. Parecía drogado.
El contador del banco vio al asaltante desde su oficina. Sigilosamente, escapó hacia la calle y le contó lo que estaba pasando al policía que estaba en la puerta del Banco Nación.
Enseguida, el agente dio el alerta por radio y fue hacia el Galicia. Según los investigadores, evitó entrar para no poner en riesgo a clientes y empleados.
“Cuando el ladrón salió, el policía le dio la voz de alto. Lejos de intentar entregarse, el delincuente disparó y el agente respondió. Se escucharon al menos siete disparos”, informaron fuentes policiales. Todo ocurrió bajo la lluvia.
Vecinos de la zona contaron a Clarín que en el momento de los disparos se vivió mucha tensión en la calle. “Yo iba a la carnicería cuando vi correr al policía que siempre está en la puerta del Banco Nación. Lo conozco porque soy clienta de esa sucursal. Cuando se escucharon los tiros, la gente se metía en los negocios y yo también me escondí”, recordó Cristina.
El asaltante recibió un balazo en el pecho. Aún así, logró subirse a la Citroën Berlingo blanca que había dejado estacionada en la puerta de la sucursal, sobre Boedo, en el sector reservado para los camiones de caudales.
El ladrón arrancó hacia la calle Don Bosco. “Llegó a circular unos 40 metros, hasta que cayó desvanecido sobre el volante. La Berlingo, ya sin control, se subió arriba de la vereda y terminó incrustada entre un árbol y la pared de una casa”, explicaron los investigadores.
Antes de chocar, la camioneta llegó a rozar una moto del estilo enduro que pasaba por el lugar. El conductor perdió el control y cayó al pavimento. Minutos después llegó una ambulancia del SAME, pero el asaltante ya estaba muerto. El motociclista herido fue llevado al hospital.
El caso es investigado por peritos de Gendarmería Nacional, que ayer analizaban las cámaras de seguridad para descartar que el ladrón muerto haya actuado con un cómplice. Secuestraron el arma que usó: un revólver calibre 38.
“No había mucho dinero en el momento del robo, solo el que dispone la sucursal en cada apertura (unos 20.000 pesos). El ladrón tampoco intentó robar el tesoro”, resaltó Arizaga.
Al revisar al ladrón, le encontraron la constancia del trámite de su DNI. También tenía los documentos de la camioneta, registrada a nombre de su mamá.

DEJA TU COMENTARIO