Continúan los incidentes en Chile: ya son 1500 los detenidos y hay al menos 11 muertos

Hay protestas masivas en Santiago y en otras ciudades. Los carabineros reprimieron con balazos y gases. Por qué un reclamo estudiantil se amplió a otros sectores.

Con al menos 11 personas muertos, un centenar de heridos y más de 2000 detenidos, el estallido social en Chile parece no tener fin. En una nueva jornada de protestas, este lunes, miles de personas coparon la céntrica plaza Italia de Santiago, en la mayor manifestación en este lugar desde el inicio de las protestas el viernes.

«Que se vayan los milicos», gritaban a coro los manifestantes, en abierto desafío a las fuerzas militares y policiales que resguardan en gran número el centro de la capital chilena, que oscila entre el toque de queda y los enfrentamientos entre la gente y los carabineros que, tal como mostraron las cámaras, disparan sin demasiado reparo a la multitud.  Lo que inició como un reclamo contra el aumento en el boleto del subte, terminó en un estallido, con los manifestantes agotados de políticas económicas que, dicen, generan mayor desigualdad. La reacción del presidente, Sebastián Piñera, no calmó la situación: dijo que hay una «guerra».

«Esto no para; esto no para hermano», afirmó una manifestante a la televisión local, cuando en un ambiente de gran tensión los chilenos abordaban el primer día laboral tras el estallido de las protestas, las más violentas desde el retorno a la democracia en 1990 con el fin de la dictadura de Augusto Pinochet. Hasta el momento, «la cifra de fallecidos oficiales que tenemos que lamentar en estos últimos dos días es 11», dijo a los periodistas Karla Rubilar, intendenta (gobernadora) de la Región Metropolitana, según consignó la agencia AFP.

El ministro de Salud, Jaime Máñalich, informó de su lado que hay 239 civiles heridos -ocho de ellos en riesgo vital- al cabo de estos días de protestas. El titular de la cartera de Interior, en tanto, dijo que 50 policías y soldados también resultaron heridos. La Fiscalía informó además de 2.151 detenidos en todo Chile.

«Esto comenzó el lunes pasado, cuando las coordinadoras de estudiantes secundarios, empezaron a tomar estaciones de metro de forma pacífica. Tenían mucho apoyo en la gente, al punto que cuando llegaba Carabineros la gente los defendía. El miércoles el Gobierno ordena introducir carabineros dentro de las estaciones para sacarlos de las estaciones. Pero el viernes ya no solo eran los estudiantes, la gente se sumó al reclamo, y comenzó la estampida social».

En este momento el gobierno chileno enfrenta dos escenarios. El primero tiene que ver con los hechos de violencia, que incluye saqueos y quema de estaciones de metro, al que relacionan con grupos anarquistas y a los denominados “desplazados”, que viven en los barrios más pobres de la ciudad. Por el otro, están las demandas sociales de la clase media que ya retiró su apoyo al presidente Sabastián Piñera.

«Con miopía social, el Gobierno no sé da cuenta de esto. La clase media está movilizada, está saliendo a la calle y enfrentando a los militares. Lo que nos queda ahora es el Parlamento, que debería llamar a una mesa de diálogo para generar iniciativas para presentar al Ejecutivo, cuando Piñera ya se encuentra deslegitimado de forma total frente a la opinión pública».

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