La increíble historia del cineasta que se instaló una cámara en el ojo

Cuando niño, Rob Spence perdió el ojo derecho en un accidente con un arma. Ahora, en su papel de cineasta, decidió usar el cuenco vacío para instalar dentro una mini cámara.

Es cineasta, tiene 44 años y se hace llamar «Eyeborg». Rob Spence mira fijamente con el ojo derecho de furioso color rojo, como Terminator. El cuenco vacío está equipado con una cámara (que no puede usar por mucho tiempo seguido), y que trae consigo una luz LED roja que alerta a los demás de que está grabando.

Spence vive en Ontario, y está ciego de un ojo desde que se disparó accidentalmente cuando era niño. La batería de la cámara ubicada en lugar de su ojo no le permite grabar más de media hora por las características de la batería, aunque el dispositivo de señal analógica le permite transmitir en directo a otra pantalla, como un televisor.

La travesía de Spence comenzó cuando viajó al extranjero a la edad de 9 años para visitar a su abuelo en Irlanda. Estaba jugando con una escopeta, apuntando a un montón de estiércol de vaca.

«Tenía la cabeza contra la escopeta, como vi a los vaqueros hacerlo en las películas, o como Ralphie en A Christmas Story —recordó Spence—, y literalmente me di un culatazo en el ojo derecho al disparar. La pistola rebotó fuertemente contra mí, contra mi cara, y aunque no perdí mi ojo en ese momento, estaba traumatizado y me declararon legalmente ciego, a pesar de conservar un poco de visión en ese ojo».

Sin su percepción de profundidad y visión periférica, el ojo dañado comenzó a hincharse y la córnea se deterioró. «Me dijeron que tenían que reemplazarme el ojo, y ahí fue cuando empecé a investigar sobre las cámaras oculares —dijo Spence—. ¿Por qué no usar algo diferente de un ojo de cristal?».

Los ingenieros utilizaron un molde de cera de su cavidad ocular para asegurarse de que la cámara encajara de forma segura bajo su párpado. Un interruptor magnetizado de lengüeta —un interruptor eléctrico accionado por un campo magnético aplicado— le permite encender y apagar la cámara.

Aunque Spence no inserta la cámara ocular en su rostro con regularidad, la empleó cuando el fabricante japonés de videojuegos Square Enix lo comisionó para rodar un documental sobre cyborgs de la vida real, previo al lanzamiento de 2011 de su videojuego Deus Ex: Human Evolution. Spence llenó el documental de 12 minutos con material de su cámara ocular, con la que filmó las entrevistas que les realizó a otras personas y en las que hablaron sobre sus prótesis de alta tecnología.

DEJA TU COMENTARIO