Lousteau será candidato a jefe de Gobierno porteño en 2019

El embajador argentino en los Estados Unidos destacó la elección que hizo ECO en el 2015 y adelantó que presentarán el mismo equipo para el 2019. Además, opinó sobre la gestión de Mauricio Macri y apuntó contra el kirchnerismo.

En el 2015 Martín Lousteau hizo una buena elección en la ciudad de Buenos Aires, donde se postuló como jefe de Gobierno por el partido (Energía Ciudadana Organizada). Si bien luego aceptó el cargo de embajador argentino en los Estados Unidos, en una entrevista anticipó que en 2019 buscará suceder a Horacio Rodríguez Larreta.

“Nuestro espacio va a estar representado el año que viene y en 2019. Como estuvimos cerca y formamos un equipo de gestión en las distintas áreas, vamos a presentar lo mismo en 2019 y el año que viene vamos a decidir la mejor estructura para ir a la elección”, explicó en diálogo con Clarín.

En esa misma línea, analizó que las elecciones en la Ciudad evidenciaron que 2las visiones no son siempre coincidentes y hay matices” y agregó: “Dimos lo máximo, hicimos una campaña de acuerdo a nuestros principios y prefiero perder con esos principios que ganar haciendo cosas de las que después me voy a arrepentir”.

Por otra parte, analizó que los problemas que atraviesa la Argentina como inflación, inseguridad y corrupción son “casi preideológicos”. Es por eso que sostuvo que “hay que apoyar, ser constructivo, lo cual no quiere decir ser acrítico”.

Consultado por su opinión sobre la gestión de Mauricio Macri, el economista consideró que el Presidente está “enfocado” y “con una agenda bastante clara”. Asimismo, recalcó: “A veces subestimamos lo complejo de la herencia. El gobierno anterior simulaba que las cosas estaban bien y ahora se explicitó la realidad”.

Con respecto a su rol como ministro de Economía durante la presidencia de Cristina Kirchner y el conflicto con la 125, Lousteau recordó: “Quería reducir los subsidios. Y quienes los manejaban (Guillermo) Moreno, (Ricardo) Jaime y (Julio) De Vido, no querían eso. La alternativa que salió fue la de Moreno, ponerle un precio tope a la soja”.

“Creo que el kirchnerismo cada vez que eligió tener una pelea, inclusive por errores, puso casi todos los recursos que tenía en función de orientar esa pelea desde el discurso público”, analizó, y remató: “Esa cohesión es muy importante si hacés el bien y es nociva si hacés el mal”, enfatizó.

Además, añadió que el kirchnerismo “es muy cerrado” porque “no se permite ningún disenso interno”.

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