Alberto prometió un bono y los estatales reclaman que sea de $ 7000

El Gobernador fue el primer mandatario a nivel nacional que salió a decir que iba a otorgar un bono, los empleados públicos, que pierden frente a la inflación, piden que sea de $ 7000. Pero si hacen bien las cuentas, el reclamo debería ser mayor.

En declaraciones que reproduce el portal «El Chorrillero» el titular de UTEP, Ernesto Blarasin, refirió: “no puede ser menos de siete mil pesos” y remarcó que “tiene que ser un bono real”. El gremialista sostiene que debe ser un «número importante».

Para tener en cuenta los pedidos de los trabajadores estatales y en referencia a la promesa de Rodríguez Saá se debe realizar el siguiente análisis. En dos o tres días más se va a conocer la inflación medida en San Luis correspondiente al mes de setiembre. Ello podrá ser el punto motorizador de este cálculo que podría devenir en un reclamo gremial.

El aumento salarial fue escalonado del 25% y 40%. No obstante, si mes a mes lo comparamos con la inflación, claramente se concluye que siempre el aumento estuvo por debajo de la tasa inflacionaria que arrancó con el 37% cuando el aumento era solo del 25% y hoy está en el 41% cuando el aumento es del 40%.

Esa diferencia mes a mes, significa que desde marzo a agosto, la subactualización de los salarios hizo que se acumulara una diferencia del 65% que no se les pago a los trabajadores.

Si consideramos el salario mínimo de bolsillo de $ 9.835, significa que el ajuste que debe hacer el Ejecutivo para recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores es de $ 6.500. A ello hay que sumarle lo que por “bono”, propiamente dicho, debe abonarse (generalmente son $ 2.000). En definitiva, es justificado un bono de al menos $8.500. Rodríguez Saá deberá reconocer la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y recompensar esa falencia.

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