Quién era Nathalia Gadelha Filgueiras, la copiloto de 20 años que murió en el impresionante accidente aéreo en Florida

Nathalia Gadelha Filgueiras, una joven copiloto de 20 años, fue una de las nueve víctimas fatales del accidente de un avión privado ocurrido el domingo 1 de noviembre en Greenacres, una ciudad del condado de Palm Beach, en el estado estadounidense de Florida. La aeronave, un Learjet 60 que había despegado de Austin, Texas, con destino a Bahamas, cayó en una zona residencial y provocó una violenta explosión que dejó importantes daños materiales.

La historia de Nathalia generó especial conmoción por su juventud y su temprana trayectoria en la aviación. Proveniente de una familia brasileña, había obtenido su licencia de piloto privado en octubre de 2023, cuando tenía apenas 17 años y todavía cursaba el último año de la escuela secundaria. Incluso había conseguido la habilitación para volar antes de obtener su licencia para conducir automóviles. Al momento del accidente, acumulaba más de 1.300 horas de vuelo.

En una entrevista concedida en 2023 a un medio estadounidense, la joven había contado con entusiasmo lo que significaba para ella haber comenzado a pilotear aviones a una edad tan temprana. “Me gusta ser diferente a los demás”, expresó entonces, al referirse a la sorpresa que generaba entre sus conocidos el hecho de que pudiera manejar una aeronave sin tener todavía el carnet de conducir.

Su madre, Camila Corteleti, recordó la pasión de Nathalia por volar y el sentimiento de libertad que experimentaba cada vez que se encontraba en el aire. “Le encantaba la libertad”, declaró a The New York Times. “Ver el mundo desde las alturas era algo completamente distinto”, agregó al describir la vocación que había acompañado a su hija desde la adolescencia.

Los últimos minutos del vuelo quedaron registrados en las comunicaciones entre la cabina del avión y los controladores de tráfico aéreo. Según las grabaciones difundidas por medios estadounidenses, la copiloto advirtió inicialmente que la aeronave atravesaba una zona de precipitaciones, con formación de hielo y turbulencia moderada. Ante las dificultades, solicitó autorización para ascender, pero poco después comenzó un descenso extremadamente rápido.

“Mayday, mayday. Nos vamos a estrellar contra el suelo, 722 Bravo Delta”, se escucha decir a Nathalia durante la emergencia.

En otra comunicación, la joven informó que el avión descendía a una velocidad aproximada de 10.000 pies por minuto, equivalente a unos 3.000 metros por minuto. Instantes después alertó que la caída se había acelerado hasta alcanzar los 20.000 pies por minuto. Tras sus últimas palabras y algunos gritos, el controlador intentó restablecer el contacto con la aeronave, pero ya no obtuvo respuesta.

La aeronave se estrelló alrededor de las 12:50, hora local, sobre Military Trail, una importante vía de circulación que atraviesa una zona de comercios y viviendas de Greenacres. El impacto generó una enorme bola de fuego, abrió un cráter en el pavimento y dispersó restos del avión por los alrededores. Vecinos de la zona describieron un estruendo estremecedor y señalaron que la explosión hizo temblar sus casas.

Entre los principales datos conocidos sobre el accidente figuran:

  • Víctimas: nueve personas fallecidas, entre ellas Nathalia Gadelha Filgueiras y el piloto Jeffrey Gregory, de 55 años.
  • Aeronave: un jet privado Learjet 60 que había partido de Austin, Texas, con destino a Bahamas.
  • Lugar del impacto: Greenacres, condado de Palm Beach, aproximadamente a 14 kilómetros de Mar-a-Lago, la residencia de Donald Trump.
  • Investigación: la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos trabaja sobre las causas del accidente con apoyo de la Administración Federal de Aviación.

Entre las víctimas también fueron identificados Adam Robinson, Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie Robinson, la niñera Anita María Cetina y la pareja integrada por Rachael Reed y Charmi Fehr. El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, calificó el episodio como una tragedia y confirmó la participación de las autoridades federales en la investigación. Mientras continúan las pericias para determinar qué provocó la caída, la historia de Nathalia Gadelha Filgueiras quedó marcada por una vocación que había comenzado en su adolescencia y que terminó trágicamente a los 20 años.