Los carteles turísticos ya estaban instalados. Después apareció la inscripción “ADOLFO 2027”. Ahora habrá que volver a intervenirlos.
¿Quién paga la nueva pintura y el trabajo? La pregunta apunta directamente al bolsillo de los contribuyentes.
Hay picardías políticas que, cuando se hacen con recursos ajenos, dejan de ser picardías.
Los carteles que se observan en distintas rutas de San Luis no fueron colocados originalmente para promocionar a ningún candidato. Ya estaban instalados como cartelería turística, con mensajes destinados a orientar a quienes recorren la provincia y promocionar sus atractivos.
La novedad vino después.
Sobre esos carteles apareció una inscripción que no deja demasiado lugar a la interpretación: “ADOLFO 2027”.
El nombre del exgobernador fue agregado sobre una cartelería que ya existía, aprovechando una estructura y una pieza de comunicación que tenían otro objetivo: promocionar los destinos turísticos de San Luis.
Y ahí aparece el verdadero problema.
Una campaña que alguien tendrá que pagar
Si la inscripción fue realizada sobre carteles que ya estaban instalados, ahora existe una consecuencia bastante sencilla de imaginar: habrá que volver a intervenirlos.
Pintar nuevamente los carteles.
Corregirlos.
Tapar la inscripción.
Reemplazar las piezas.
Contratar personal.
Comprar materiales.
Mover vehículos.
Realizar nuevamente trabajos sobre una infraestructura que ya había sido instalada y que cumplía una función determinada.
Todo eso cuesta dinero.
Y la pregunta es inevitable:
¿Quién va a pagar la factura?
Porque si el costo termina saliendo de las arcas públicas, los puntanos estarían pagando dos veces por una misma cartelería: primero para instalar los carteles turísticos y después para corregir una intervención que, según surge de las imágenes, incorporó la inscripción política “Adolfo 2027”.
El Estado provincial tiene actualmente una estructura de promoción turística que utiliza cartelería y comunicación para posicionar los destinos de San Luis. El propio Gobierno continúa difundiendo oficialmente acciones vinculadas con la promoción de localidades como El Trapiche y otros destinos turísticos.
Por eso, la discusión no debería ser solamente política.