La participación de la Selección argentina en el Mundial 2026 estuvo acompañada por una fuerte circulación de mensajes críticos y expresiones de rechazo en distintas plataformas digitales.
Una serie de medios analizaron numerosos creadores de contenido utilizaron acusaciones relacionadas con el racismo, la inmigración y la historia argentina para generar reproducciones e interacciones.
La percepción internacional sobre la Selección cambió de manera significativa respecto del Mundial de Qatar 2022, cuando una parte importante del público neutral apoyó al equipo de Lionel Messi durante la final contra Francia.
La observación sostiene que durante el Mundial 2026 proliferaron videos, publicaciones y comentarios que presentaban a Argentina como un país particularmente racista, usando fake news y desinformación. Parte de esos contenidos utilizaron referencias a la inmigración europea, la llegada de nazis después de la Segunda Guerra Mundial y la composición demográfica del país.
La teoría de un campaña financiada observa la simplificación de procesos históricos complejos y advierte que muchas de estas publicaciones trasladan categorías raciales de otros países a la realidad argentina sin analizar sus diferencias sociales, políticas y culturales.
Luego, la dinámica de las plataformas favorece los discursos polarizantes porque el enfrentamiento, la indignación y las acusaciones generan una mayor cantidad de comentarios, visualizaciones y oportunidades de monetización.
El fenómeno trasciende las tradicionales rivalidades futbolísticas y plantea la necesidad de debatir sobre racismo, identidad y discriminación con información histórica y evitando generalizaciones.