Musa, el crack que le regaló una estación de servicio a sus amigos para que trabajen

Es quien le marcó los dos goles a Islandia en el triunfo de este viernes. Con esa victoria, ahora la Argentina deberá ganarle a los africanos el próximo martes y esperar que Islandia no supere a Croacia. Si ambos ganan, dependerá de la diferencia de gol para saber quién se clasificará segundo en la zona detrás de los croatas.

Con 25 años, Musa debutó como profesional en Nigeria. El salto lo dio en 2010, el mismo año que fue convocado a su selección, cuando pasó a Holanda a jugar en el Venlo. Luego jugó en CSKA Moscú, equipo en el que está actualmente tras un breve paso por Leicester, equipo que lo contrató luego de ser campeón de la Premier League.

Fue el entrenador Gernot Rohr quien le pidió al delantero que se vaya de Inglaterra. Veía que allí no tenía rodaje y lo quería en las mejores condiciones para el Mundial. «Su experiencia en la Copa del Mundo es necesaria», dijo. Su velocidad es el arma clave. Lo demostró hoy ante Islandia. Así fue como desde principios de este año regresó al club ruso, con sede en Moscú. Hoy Musa le dio una vida más a la Argentina en este Mundial, luego de la estrepitosa caída del equipo ayer, ante Croacia.

Renunció a ser el segundo capitán del seleccionado cuando, en un amistoso ante Senegal donde no jugó Mikel, quien lleva la cinta, no se la dieron a él. Se sintió «humillado» cuando no la recibió. La «explicación oficial» de su renuncia fue porque esa responsabilidad afectaba su juego tanto a nivel de club como a nivel internacional.

Lo más curioso de Musa es que, mientras jugaba en Leicester, decidió comprar una estación de servicio en su país, donde puso a trabajar a varios de sus amigos. Pagó la fianza de algunos que estaban en la cárcel para llevarlos allí. También tiene un centro deportivo y de fitness y otras propiedades en la ciudad, según los informes.

Ahmed Musa jugó otro partido ante la Argentina. Fue durante la dura caída 4-1 en la selección de Jorge Batista, Ese día marcó uno de los goles. El martes se volverán a ver cara a cara en una verdadera final. Gracias a él, la selección está con vida.

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