La estrategia del gremialista «Chapa» Suárez para ser Secretario de la Juventud con el aval de Marco Sosa

Claudio Martín «Chapa» Suárez presiona para ser el Secretario de la Juventud, el dirigente de UPCN fue denunciado por corrupción cuando era funcionario del Kirchnerismo, cobraba dos sueldos en forma simultánea. Ahora aspira a un cargo mayor con la venia de Marco Sosa.

La salida de Eugenia Catalfamo del Ejecutivo provincial para asumir como Senadora Nacional dejó vacante la titularidad de la Secretaría de la Juventud. Ese espacio  es la meta que se fijaron Marco Sosa y Claudio «Chapa» Suárez, dirigente de UPCN y funcionario de la citada cartera.

«Vos tenés que ser», le dijo Marco Sosa a Suárez, «si llegás te aseguras a los jóvenes y la billetera del Estado», deslizó el veterano dirigente de la UOCRA. La idea fue más que bien recibida por el ambicioso «Chapa» quien carga en su mochila un escándalo mayúsculo cuando en 2014 fue descubierto en un hecho de corrupción con el sello K. Durante el año 2013 el actual funcionario prestaba servicios en dos dependencias públicas, era Jefe de inspectores del RENATEA ( Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios)  y asesor técnico de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Esa doble función le valió dos sueldos, cobró durante año más de $ 100 mil mensuales, algo abiertamente reñido con la normativa vigente ya que el decreto nacional 8.566/61 establece en su artículo 1º que “ninguna persona podrá desempeñarse ni ser designada en más de un cargo o empleo público remunerado dentro de la jurisdicción y competencia del Poder Ejecutivo Nacional». Además el Artículo 44 del Código de Ética en la Función Pública,se refiere al tema y señala la  prohibición pero agrega la competencia provincial y municipal.

Las andanzas de «Chapa» Suárez son reconocidas en los municipios provinciales donde aprieta a jefes comunales o negocia con ellos a fin de introducir entre sus empleados a delegados del gremio UPCN. Esto quedó de manifiesto durante las últimas semanas cuando se plegó al paro de los trabajadores de la Municipalidad de Merlo, allí Suárez aportó gente especializada en toma de edificios públicos y la denominada «fuerza de choque».

 

Catalfamo jura y «Chapa» Suárez sonríe. El funcionario aspira a ser el próximo elegido.

 

La disponibilidad de generar espacios en ámbitos municipales, con socios sindicales de la talla de Marco Sosa y antecedentes nacionales como la coordinación provincial de la CANPO (Corriente Agraria Nacional y Popular) que apoyó la candidatura de Julián Dominguez en la interna a la gobernación Bonaerense, son motivos suficientes para las ambiciones personales del este polémico personaje.

La meta de Sosa y Suárez pasa por el futuro político a mediano y largo plazo, generar espacios de poder con una fuerte pata sindical que a su vez pueda accionar en los municipios y que tenga acceso a la «billetera» del Gobierno provincial.

 

 

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