Boca se impuso con autoridad ante Bolívar y quedó en la cima

En la Bombonera, Boca se abrió paso y derrotó por 3-1 a Bolívar con tantos de Gago, Tevez y Carrizo, resultado que le permite acomodarse en la Copa Libertadores.

Después de un arranque incómodo, con tres empates seguidos, el equipo auriazul enderezó el rumbo en una noche de fiesta, que incluyó goles de Gago, Tevez -un golazo- y Carrizo. Con todo definido, Callejón descontó de penal. Así, el club de la Ribera allanó su camino a los octavos de final de la Libertadores. La primera victoria copera lo afianza en la tabla, por delante de su vencido y de Deportivo Cali, a falta de dos jornadas para el cierre del grupo 3.

Boca se sacó de encima un partido incómodo. De esos que en los papeles parecen sencillos y en el que el resultado final juzga por demás. Porque el equipo le ganó con holgura a este Bolívar plagado de límites, pero si no lo hacía, los tres puntos obtenidos no hubieran podido eclipsar las críticas. En el otro extremo, un empate o una derrota hubieran rozado la tragedia deportiva.

El triunfo también relaja desde otra arista: poder planificar la visita del próximo miércoles a Avellaneda con más tranquilidad, y enfrentar a Racing sin la desesperación que podría haber significado disputar ese encuentro con la obligación de ganar para no quedar al borde de la eliminación.

En lo referido al juego, el equipo volvió a exhibir pinceladas de lo que pretenden transmitir en las prácticas los Barros Schelotto: presión en la salida del rival, intensidad, concentración, proyección de los laterales y precisión y seguridad en los pases.

Sigue en evidencia la ausencia de un referente genuino de área. Un faro. Alguien a quien nutrirlo para que infle la red rival. El único Nº 9 del plantel es Daniel Osvaldo, que sigue rehabilitándose por su problema en el pie derecho, por el cual no será operado.

El público volvió a aportar lo que mejor sabe hacer: alentar constantemente al equipo. Fue la primera vez en este torneo que Boca pudo jugar en la Bombonera ante su gente, después de cumplir la sanción de disputar un partido a puertas cerradas (aquel ante Racing, que marcó el debut de Guillermo y Gustavo), impuesta por la Conmebol tras el escándalo del gas pimienta durante el encuentro contra River, por los octavos de final de la edición de 2015.

La Bombonera sigue siendo la protagonista de los principales debates. La posible remodelación para ampliar su capacidad y la alternativa de construir un nuevo estadio para 80.000 personas que deslizó el presidente Daniel Angelici a través de los medios acumula voces a favor y en contra. Sin embargo, para este partido se dio una paradoja: mientras se habla de que la Bombonera no da abasto para albergar a tantos hinchas, el club pudo vender un remanente de entradas para no socios.

Hubo un foco de conflicto que enojó al dirigente. Según él, nadie le avisó que Boca tenía pensado estrenar hoy su nueva camiseta (negra con una franja dorada). Ofendido por enterarse “por los diarios”, Angelici le bajó el pulgar a la casaca.

Superada esta prueba, Boca no tiene tiempo de relajarse. El próximo desafío está a la vista. El domingo, desde las 20, visitará a Tigre en Victoria, donde tendrá otra vez la necesidad de ganar para intentar descontarle puntos a Lanús, líder de la zona 2.

 

 

 

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