La Justicia prorrogó por 90 días la prisión preventiva de Lucero en la causa Molino Fénix. Mientras Rodríguez Saá denuncia “presos políticos”, allegados al exgobernador aseguran bajo reserva que compartirá la Navidad con la exdiputada.
La Justicia extendió este viernes 23 de octubre por otros 90 días la prisión preventiva de Anabela Lucero. La resolución del juez Santiago Ortiz también alcanzó a Enzo Lucero y Exequiel Scarel, investigados en la causa por presuntas irregularidades en el complejo Molino Fénix de Villa Mercedes. El nuevo plazo abarca las fiestas de fin de año, aunque la situación de los imputados puede modificarse mediante futuras decisiones judiciales.
En ese escenario, en el entorno de Alberto Rodríguez Saá anticipan un gesto de alto contenido político: según la información aportada bajo reserva, el exgobernador tiene previsto compartir la Navidad con Lucero si permanece detenida.
El antecedente remite a diciembre de 2016, cuando Rodríguez Saá viajó a Jujuy y acompañó a Milagro Sala durante parte de la Nochebuena en el penal de Alto Comedero. Entonces, el dirigente también reclamaba una Navidad sin presos políticos.
Diez años después, la posibilidad de repetir aquel gesto aparece vinculada con una dirigente de su propio espacio y con una investigación sobre el manejo de recursos públicos durante su última administración provincial.
El discurso político y la decisión judicial
Días antes de la prórroga, Rodríguez Saá reclamó la libertad de Lucero y de Cristina Fernández de Kirchner durante el encuentro por el Día de la Lealtad en Villa Mercedes. Allí habló de persecución y de “presos políticos”, una caracterización partidaria que no constituye una conclusión de la Justicia.
En la audiencia de este viernes, la Fiscalía y la querella solicitaron cuatro meses adicionales de prisión preventiva. Ortiz concedió tres. Las defensas reclamaron la libertad o, como alternativa, la detención domiciliaria. La investigación analiza presuntas maniobras de desvío de fondos públicos, con un perjuicio estimado provisoriamente en $900 millones. Lucero está imputada y no tiene condena en esta causa.
Sus abogados, además, insistieron en los problemas de salud de la exlegisladora y cuestionaron la respuesta a sus pedidos de atención. El planteo de prisión domiciliaria quedó pendiente de resolución, según informó El Diario de la República.
La prórroga lleva ahora el expediente hasta el calendario navideño. Y coloca sobre Rodríguez Saá una expectativa alimentada por su propio entorno: convertir su reclamo por Lucero en una presencia junto a ella, como ocurrió con Milagro Sala.