El riesgo país argentino volvió a subir este lunes y alcanzó los 642 puntos básicos, su nivel más alto desde comienzos de diciembre de 2025. El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 33 unidades, un 5,42%, y acumuló doce ruedas consecutivas en alza.
La presión también se trasladó a los bonos soberanos en dólares. Los Bonares registraron bajas de hasta 2,4%, mientras que los Globales retrocedieron hasta 3,1%. El escenario se produce en un contexto internacional marcado por rendimientos elevados de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y expectativas sobre nuevas subas de tasas de la Reserva Federal.
En el mercado cambiario, el dólar oficial minorista llegó a los $1.550 en las pizarras del Banco Nación, un nuevo máximo nominal. El mayorista se ubicó en $1.525,31, mientras que los dólares financieros mostraron comportamientos dispares: el MEP cotizó a $1.549,73 y el contado con liquidación alcanzó los $1.622,29.
Otro de los factores observados por el mercado es el ritmo de acumulación de reservas. Pese a que el sector agroexportador mantuvo liquidaciones importantes durante septiembre, el Banco Central acumulaba compras netas por US$232 millones en el mes. Desde Cohen Aliados Financieros estimaron que, de mantenerse ese ritmo, septiembre cerraría con compras por unos US$270 millones.
Las acciones tampoco escaparon al clima negativo. El S&P Merval retrocedió 2,1%, mientras que los papeles argentinos que cotizan en Wall Street registraron fuertes pérdidas. Central Puerto cayó 6,6%, Cresud 5,7% y Telecom Argentina 4,2%.
Al escenario económico se sumó un deterioro en el Índice de Confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, que retrocedió 5,9% y alcanzó el nivel más bajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
La evolución de las tasas internacionales, la capacidad del Banco Central para acumular reservas y la incertidumbre política de cara a 2027 aparecen entre las principales variables que sigue el mercado después de doce jornadas consecutivas de aumento del riesgo país.