Brasil ingresó en la última semana antes de las elecciones presidenciales con Luiz Inácio Lula da Silva al frente de la última medición de BTG/Nexus. Según el relevamiento, Lula alcanza el 42% de intención de voto, mientras que Flávio Bolsonaro obtiene el 37%.
La medición muestra una ampliación de la diferencia respecto del sondeo anterior de la misma consultora, realizado una semana antes, cuando Lula registraba 40% y Bolsonaro 37%. Detrás de los dos principales candidatos aparecen Augusto Cury con 5%, Ronaldo Caiado y Renan Santos con 4% cada uno, mientras que Romeu Zema y Samara Martins registran 1%.
El 3% de los consultados aseguró que votaría en blanco, anularía su voto o no concurriría a las urnas, mientras que otro 2% respondió que todavía no sabe a quién elegirá.
El escenario se vuelve mucho más ajustado ante una eventual segunda vuelta. La encuesta ubica a Lula con 46% y a Flávio Bolsonaro con 44%, una diferencia de dos puntos porcentuales que se encuentra dentro del margen de error. En la medición de la semana anterior, la relación había sido de 46% a 45%.
El relevamiento también señala un alto nivel de decisión entre los electores. El 87% de quienes ya eligieron un candidato afirma que no modificará su voto para la primera vuelta, mientras que el 12% todavía considera posible cambiar su elección. Para un eventual balotaje, el porcentaje de votos considerados decididos asciende al 92%.
En el tramo final de la campaña, Lula puso el foco en medidas destinadas a beneficiarios de Bolsa Familia y en su propuesta para prohibir las apuestas online. La iniciativa también alcanzaría a la publicidad y los patrocinios, lo que abrió una discusión sobre el impacto financiero que podría generar en los clubes de fútbol brasileños.
A pocos días de la votación, la encuesta muestra una ventaja de cinco puntos para Lula en primera vuelta y un escenario estadísticamente mucho más estrecho ante una eventual definición entre los dos principales candidatos.