Mauricio Macri aumentó la presión sobre el presidente Javier Milei para que desplace al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de que el funcionario reconociera que ocultó ahorros en negro en sus declaraciones juradas.</p>
Sin embargo, el titular de Pro no piensa acompañar los pedidos de interpelación ni la eventual moción de censura impulsada por sectores opositores en el Congreso. En su entorno consideran que ese mecanismo es una medida extrema y que podría terminar beneficiando políticamente al kirchnerismo.
“Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, expresó Pro en un mensaje publicado en la red social X.
Cerca de Macri sostienen que Adorni debería dejar el cargo, pero prefieren que la decisión sea tomada por Milei. También remarcan que la Justicia aún debe avanzar en la investigación por enriquecimiento ilícito y que el jefe de Gabinete no tiene procesamiento.
La oposición busca avanzar con la interpelación de Adorni en una sesión convocada para el 23 de junio. Entre los espacios que impulsan la maniobra aparecen Unión por la Patria, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y una fracción de Provincias Unidas vinculada al cordobés Juan Schiaretti.
En Pro creen que la oposición está lejos de reunir los 129 votos necesarios para alcanzar el quorum en Diputados. Además, señalan que, si la sesión se concreta, el proyecto no cuenta con dictamen y debería pasar por comisión, donde el oficialismo conserva margen para frenarlo.
En el Senado, diez legisladores kirchneristas presentaron un proyecto para interpelar a Adorni e iniciar el mecanismo de remoción. Pro tiene tres senadores, pero tampoco se sumaría a esa estrategia. Desde el macrismo destacan que Martín Goerling ya pidió que el jefe de Gabinete concurra a brindar su informe de gestión.
El conflicto se agravó después de que Adorni modificara públicamente su versión sobre su patrimonio. Durante su informe de gestión del 29 de abril en Diputados había asegurado que tenía todo declarado “sin ocultación alguna”. Luego, en LN+, afirmó que ganó US$300.000 con inversiones en criptomonedas y que, tras la muerte de su padre, encontró dinero en su casa.
“Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, señaló Pro.
El posicionamiento también expuso la tensión entre Macri y Patricia Bullrich, jefa de La Libertad Avanza en el Senado, quien calificó el caso como una “omisión ética”. Ambos sectores buscan hablarle al mismo electorado: los votantes del extinto Juntos por el Cambio que respaldaron a Milei en el balotaje de 2023.
En las últimas horas, dirigentes cercanos a Macri, como Darío Nieto y Fernando De Andreis, pidieron que Milei aparte a Adorni antes de que el conflicto llegue al Congreso. Nieto sostuvo que el Presidente debería hacer renunciar al ministro coordinador antes de llegar a una moción de censura.
La relación entre Macri y Milei ya venía deteriorada desde la reunión en Olivos en la que el Presidente decidió desplazar a Guillermo Francos y nombrar a Adorni como jefe de Gabinete. Desde entonces, Macri comenzó a tomar distancia de la Casa Rosada y a reorganizar Pro de cara al escenario electoral de 2027.
En resumen, Macri endureció su postura frente al Gobierno, pero eligió no empujar una salida parlamentaria. Busca que Milei asuma el costo político de resolver el caso Adorni y, al mismo tiempo, marcar una diferencia clara con la oposición kirchnerista.