La consagración del Paris Saint-Germain en la Champions League terminó con una noche de fuertes incidentes en Francia. Los festejos derivaron en enfrentamientos entre simpatizantes y fuerzas de seguridad, destrozos en distintos puntos de París y más de 700 personas detenidas.
Los hechos más graves se registraron en la capital francesa, especialmente en los Campos Elíseos, la circunvalación y zonas cercanas a la Torre Eiffel. También hubo disturbios en ciudades como Rennes, Estrasburgo, Clermont-Ferrand, Grenoble y Orleans.
Durante los incidentes murió un joven de 24 años, que chocó su motocicleta contra bloques de hormigón en un acceso de la circunvalación de París, a la altura de Porte Maillot. Además, un adolescente de 17 años resultó gravemente herido con un arma blanca durante una pelea en el oeste de la ciudad.
Las autoridades informaron que hubo más de 200 heridos, entre ellos 57 policías. Ocho personas quedaron en estado grave. También se registraron incendios de autos y bicicletas, ataques a mobiliario urbano y daños en espacios públicos.
“En general la situación ha estado bajo control”, afirmó el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez.
El Gobierno francés desplegó 22.000 efectivos en todo el país, con 8.000 agentes destinados a París y su área metropolitana. Para los actos posteriores de celebración, se reforzó nuevamente la vigilancia ante la presencia prevista de miles de hinchas.
El PSG tenía previsto continuar los festejos oficiales con una marcha en el Campo de Marte, una recepción en el Palacio del Elíseo y un homenaje en el Parque de los Príncipes. Mientras tanto, el Gobierno defendió el operativo policial y calificó los episodios violentos como inaceptables.