Un operativo judicial y de fuerzas federales desbarató un presunto plan narco que, según la investigación, buscaba ejecutar asesinatos de alto impacto institucional en Entre Ríos. La trama habría sido coordinada desde la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú, donde se realizaron allanamientos de urgencia en celdas y pabellones.
De acuerdo con la información reunida en el expediente, los blancos señalados eran el ministro de Seguridad y Justicia provincial, Néstor Roncaglia; el juez federal de Paraná, Leandro Ríos; y el fiscal federal José Ignacio Candiotti. Las emboscadas habrían sido planificadas para “los próximos días”, según la reconstrucción judicial.
El móvil central del complot, siempre según la pesquisa, era intentar frenar o condicionar el inicio de un juicio por narcotráfico contra Leonardo Roberto Airaldi y otros imputados. El debate oral debía comenzar el martes siguiente a la detección del plan, motivo por el cual se resolvió sostener la fecha y reforzar de manera considerable la custodia.
“Los sicarios de Uruguay me salen dos mangos”. — Leonardo Roberto Airaldi (frase atribuida en el expediente)
Tras el hallazgo de elementos de interés en la cárcel —entre ellos teléfonos celulares, anotaciones y estupefacientes, según se informó— se activó un esquema de protección para los funcionarios amenazados, con intervención de fuerzas federales y provinciales, mientras continúa la búsqueda de los presuntos ejecutores.