La Finalissima entre la Selección argentina y España atraviesa horas decisivas. A menos de dos semanas de la fecha que había sido prevista originalmente, la falta de una sede confirmada y las demoras en la negociación hicieron crecer con fuerza la posibilidad de una postergación.
Según informó TyC Sports, la UEFA, presidida por Aleksander Čeferin, mantiene la intención de jugar el partido entre el campeón de la Eurocopa y el campeón de la Copa América. Sin embargo, la propuesta inicial de disputar el encuentro en el estadio Santiago Bernabéu fue rechazada por la AFA que encabeza Claudio Tapia, y desde entonces quedaron abiertas nuevas conversaciones para encontrar una alternativa viable.
La sede original prevista era el estadio Lusail, en Doha, Qatar, con fecha del 27 de marzo. Pero el contexto bélico en Medio Oriente dejó esa opción prácticamente descartada. Desde entonces aparecieron variantes como Italia, Inglaterra o Portugal, e incluso se mencionó la posibilidad de una serie ida y vuelta, aunque esa opción luce hoy difícil de concretar por la complejidad del calendario.
El problema central ya no pasa solo por el lugar, sino por el tiempo. Con apenas días por delante, cualquier demora en la respuesta a la contrapropuesta de AFA y Conmebol empuja el partido hacia una suspensión o reprogramación. El duelo tenía valor simbólico y competitivo para ambos seleccionados, ya que representaba una de las últimas pruebas de peso antes de la Copa del Mundo.
En ese contexto, la postura pública sigue siendo la de sostener la organización, pero el escenario más probable, al menos por ahora, es que el encuentro no pueda jugarse en marzo. La indefinición se mantiene abierta y la resolución depende de un acuerdo urgente entre las federaciones y los organismos continentales.
“La chance de la postergación sería la más viable”, señaló TyC Sports al resumir el estado actual de la negociación.
Así, un partido que buscaba reeditar la antigua Copa Artemio Franchi quedó atrapado entre la voluntad política de jugarlo y una realidad logística que, a esta altura, complica cada vez más su realización inmediata.