El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al presidente de Colombia, Gustavo Petro, en una reunión que marcó un hecho relevante en la relación bilateral entre ambos países. El encuentro se produjo luego de meses de cruces políticos y diferencias públicas entre los dos mandatarios.
La agenda del encuentro incluyó temas vinculados a la cooperación bilateral, con especial atención en seguridad regional y lucha contra el narcotráfico. Si bien no se difundieron anuncios formales tras la reunión, el gesto político de mantener un diálogo directo fue interpretado como un intento de recomponer el vínculo.
La relación entre Washington y Bogotá había atravesado momentos de tensión por enfoques divergentes sobre políticas de seguridad y estrategias frente al narcotráfico. En ese contexto, la reunión en la Casa Blanca abrió una instancia de contacto directo entre ambos gobiernos.
El encuentro se desarrolló de manera privada y sin declaraciones conjuntas, dejando abierta la expectativa sobre el impacto que pueda tener en la relación bilateral en el corto y mediano plazo.