Los montañistas sanluiseños Gabriel Guillar y Carina Tobares lograron alcanzar la cumbre del cerro Domuyo, considerado el punto más alto de la Patagonia con 4.709 metros sobre el nivel del mar. La expedición se desarrolló en la provincia de Neuquén y demandó varios días de ascenso en condiciones climáticas adversas.
Guillar cuenta con una extensa trayectoria en montañismo de alta montaña y múltiples ascensos previos en la cordillera, mientras que Tobares combina su actividad laboral con una práctica sostenida del trekking y el montañismo. Ambos planificaron la travesía durante meses, con entrenamientos específicos y adaptación progresiva a la altura.
El recorrido incluyó el traslado hasta el área del campamento base, ubicado a más de 3.000 metros, y varias jornadas de marcha sobre terreno volcánico, con bajas temperaturas, viento intenso y escasa asistencia en la zona. El Domuyo es una montaña técnicamente demandante por su aislamiento y por la rapidez con la que pueden cambiar las condiciones meteorológicas.
El tramo final hacia la cumbre exigió un esfuerzo físico sostenido durante varias horas, hasta alcanzar el punto más alto del macizo, desde donde se obtienen vistas panorámicas de gran parte del norte neuquino y la Patagonia andina.
El ascenso fue celebrado por ambos como un logro deportivo y personal, y se suma a otros desafíos de montaña que proyectan realizar en los próximos años, consolidando su camino en el montañismo de alta exigencia.