Vallone, su esposa y la última trampa para dejar al testaferro y al contador familiar en el gremio UPCN

El Intendente saliente de Juana Koslay tiene todo arreglado con el gremio para poner a su testaferro y a su contador como delegados. Irregularidades en UPN  y en la maniobra que coordina Andrea Carreras.

En apenas 25 días Andrés Vallone dejará de ser el intendente de Juana Koslay, ante de irse del cargo ya nombró a más de un centenar de empleados en la categoría planta permanente, trabajadores que llegaron contratados de la mano de su esposa Andrea Carreras.

El polémico matrimonio, que vive en el exclusivo country Los Quebrachos, maneja la intendencia municipal como un bien de familia a tal punto que ya cerraron un acuerdo con el gremio UPCN para dejar como delegados al secretario privado de Vallone y testaferro, Fernando Adaro y a Garri Gulli, quien maneja el sector contable del municipio y no llega a un año de antigüedad. Esto causa un profundo malestar entre los viejos empleados de la municipalidad de Juana Koslay ya que 12 son los afiliados que tiene el gremio UPCN, sobre una masa de más de 200 trabajadores municipales.

Según el estatuto del sindicato, para poder ser delegado gremial el postulante debe tener más de un año de antigüedad como afiliado, lo cual es la primera irregularidad de la que a las claras es una estafa sindical perpetrada por el matrimonio Vallone.

Otra de las irregularidades que se planteó en entre los empleados para objetar a los postulantes es que el sindicato debe representar por lo menos al 20% de los trabajadores, lo cual UPCN no logra.

Vallone, con esta medida, deja sin representación real a los trabajadores y consigue dos delegados con representación gremial para plantearles medidas de fuerzas a la futura gestión.

Andrea Carreras, Garri Guilli y Fernando Adaro,

DEJA TU COMENTARIO