Hace 16 años Adolfo asumía la presidencia, duró 7 días y cobra una jubilación de casi $ 200 mil

El 22 de diciembre de 2001 Adolfo era Presidente interino. Se fue una semana después, “lo encontré llorando en posición fetal”, recuerda Duhalde.

En medio de la crisis más violenta que recuerda el país en los últimos años, el entonces gobernador Adolfo Rodríguez Saá se postulaba entre los mandatarios para suceder a De la Rúa que había dejado el cargo.

La asamblea legislativa lo nombró Presidente interino, debía estabilizar el país y en el plazo de 90 días llamar a elecciones. Una semana después, tras declarar el default y soportar el ruido de cacerolas que fustigaban las designaciones de polémicos funcionarios como Carlos Grosso, renunció.

Una desesperada jugada para encontrar respaldo de los gobernadores lo llevó una semana más tarde a Chapadmalal, antes el país había entrado en default declarado por el propio Adolfo en el Congreso.

La falta de apoyo de los mandatarios dejó en soledad a Rodríguez Saá en la ciudad balnearia. Fue Eduardo Duhalde quien recordó ese momento, ““tuvo un ataque de pánico. El estaba desplegando muy verborrágico su presupuesto en Chapadmalal y cuando vio que había gente afuera haciendo ruido, subió al primer piso, se puso en posición fetal y decía ‘me quieren matar, me quieren matar. Afuera estaban los trabajadores de hoteles que quería hablar con el secretario de Turismo”.

Esa aventura de los hermanos Adolfo y Alberto, le cuesta aún hoy al país muchos millones. Tras renunciar y escaparse a Grecia con una joven novia Adolfo volvió e inició un juicio al Estado reclamando su jubilación de privilegio. Finalmente ganó el litigio y se alzó con un retroactivo de $ 8 millones y una suma mensual de casi $ 200 mil mensuales.

 

 

 

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